viernes, 16 de abril de 2010

Candidato

José Antonio Hernández Guerrero

¿Por qué a los ciudadanos que aspiran a ejercer las delicadas tareas políticas no les exigimos que se preparen como lo hacen, por ejemplo, los médicos, los abogados, los profesores, los albañiles o los mecánicos? Mis amigos no comprenden que, para ocupar el puesto de concejal de cultura, de alcalde de su ciudad, de ministro de fomento o, incluso, de presidente del gobierno, sea suficiente con pagar la cuota de un partido, obedecer las consignas de las ejecutivas y adular a sus líderes.

En la presente situación –querido Enric-, me conformaría con que estos aspirantes hicieran un curso intensivo sobre “decencia, generosidad y austeridad”. Creo que, una elemental reflexión sobre el significado de la palabra “candidato”, nos podría ayudar conocer las condiciones –virtudes- que deberíamos exigir a todo el que pretende ser incluidos en las listas electorales. "Candidato" es un vocablo derivado de "cándido" que, como tú sabes, significa "blanco", como la leche o como la nieve; "simple", como el trigo "candeal" con el que se elabora el pan blanco; "sencillo", como el niño que desconoce los artificios engañosos de la vana palabrería; "noble" y de buena fe, "sin malicia" y "sin doblez", como el hombre bueno. El origen de esta palabra es el verbo latino "candere" que significa ser blanco y arder.

"Candidatos" deberían ser los hombres o las mujeres "cándidos" y "candorosos": esos seres humanos que, con generosidad, pretenden ser los portadores de la antorcha; son los ciudadanos que, con sus palabras sinceras, con sus gestos transparentes y con sus comportamientos coherentes, expresan que están limpios por dentro; proclaman que poseen candor y buena fe; muestran que no utilizan los juegos ventajistas ni los trucos. "Candidatos" son los ciudadanos audaces y valientes que difunden, como el fuego o la candela, el calor de la esperanza ilusionada, el vigor de la generosa entrega, la fuerza del amor entusiasta, -el entusiasmo de los amantes, de los héroes, de los mártires o de los poetas-. El "candidato" es ese candil que nos alumbra y nos calienta, el faro que nos orienta y nos estimula, el astro que, en las noches limpias, nos ilumina y nos empuja. En Roma, a los ciudadanos que pretendían ocupar los cargos o los oficios de la República, se les llamaban "candidatos" porque se presentaban ante el pueblo vestidos con una elemental y sobria toga blanca.

lunes, 12 de abril de 2010

De la masturbación, el celibato y otras yerbas.

EL SACRISTÁN DE SANTA ANA
Sin ánimos de herir susceptibilidades y con el profundo respeto que me merecen todos los que aparecen en este artículo.
Hay que ver, Luiyi, la que has liado con tu cándida e inocente preguntita sobre la masturbación y el celibato. ¿no tenías otras cositas que hacer más que andar jodiendo la marrana?
Querido anónimo y virtual pajillero:
No sé lo que ocurre pero vengo observando, en el ya dilatado espacio de tiempo que comparto este blog, que nadie, como tú muy bien dices, quiere mojarse los dedos en temas que aluden a la moral o dogmas católicos.
Perdona que emplee el término de “mojarse” y no, como tú, el de “cogerse” los dedos. Porque, refiriéndome al tema que aludes, sospecho que de lo que se trata es de coger otra cosa y no precisamente los dedos, y donde estas extremidades, o no, juegan un papel muy preponderante, directo y protagonista.
No sé…, la experiencia me indica que es más gráfico lo de “mojarse”, porque, lo hagas como lo hagas, siempre terminas mojándote. Los dedos, claro, o no. (No seas mal pensado; estamos hablando de la masturbación. Otras cosas se hacen de otra forma y se definen con otros nombres.)
Claro que si en el acto, aparte de ti, porque existe la masturbación activa y la pasiva, interviene otra persona, podríamos entrar en disquisiciones sobre si se trata de una virtual transgresión del celibato, con las connotaciones y consecuencias que ello pudiera comportar. Pero sobre este tema trataré más extensamente en otro momento. Estaba diciendo que nadie quiere mojarse los dedos en temas que aluden a la moral o dogmas católicos.
Y cuando digo nadie, no me refiero a los que, de alguna manera, se han apartado de la norma; sea levantándose de un confesionario, o diciendo: “hasta aquí hemos llegado! Para el carro, que me voy!”
No hará falta que te aclare que estoy haciendo alusión a nuestros queridos, por qué no, compañeros José Antonio y Juan.
Ellos, en un momento de su vida, decidieron acertada o equivocadamente, que su visión de la iglesia no era acorde con su forma de pensar y concebir la Institución, y resolvieron bajarse del carro y hacer la guerra por su cuenta.
No sé qué dudas les asaltó, qué contrastó en su vida, qué vieron en el mundo después de salir de los muros de San Bartolomé, pero fue necesario que iniciaran su andadura en el sacerdocio para decidir que no estaban en el camino acertado. Y eso que el Concilio Vaticano II hacía ya más de una década que había concluido y con él toda la reforma de la Iglesia Católica.
¿No será toda esta parafernalia una excusa, una evasiva para esconder, disimular o aparentar otros motivos, para ellos, menos disculpables, condescendientes, razonables o comprensibles para, a la vista de los demás, justificar la decisión que habían tomado?
Sólo ellos lo saben y no seré yo quien los fiscalice o los condene. Yo, y a lo mejor me equivoqué, tuve las ideas muy claras, y con 17 años decidí qué quise hacer de mi vida.
Sé que a este blog acceden personas muy documentadas y con una gran formación teológica. Sacerdotes o no. Obispos o no. Y aquí se ha planteado una cuestión lo suficientemente sensible como para que, poniéndose ante la presencia de Dios, expresen su opinión sobre las dudas que alguien abierta y sinceramente ha planteado.
No tuve la ocasión de estudiar teología, tampoco de profundizar en el conocimiento del derecho canónico, ni ahondar en cuestiones semánticas, pero, mi querido amigo y pajillero anónimo, dentro de mis limitaciones, dentro de mi supina ignorancia, y ante la ausencia de otras opiniones más autorizadas, yo mismo te voy a contestar. No te voy a soltar una parrafada en latín, ni te voy a hablar de la “pollutio” [Por cierto, quiero explicarte que la “u” de los romanos, con el tiempo, mutó en “v”; y si, con la evolución de los vocablos a través de los siglos, eliminamos la “ll” y la “t”, entre una pollutio (masturbación) y un polvo, poco trecho hay]
En absoluto te voy a hablar de la universalidad o no de la Iglesia católica, aunque, Ésta, desde su fundación, se ha mantenido unida y universal y han sido otros los que, antes y ahora, en mayor o menor medida, han provocado escisiones para apartarse de Ella, adoptando asimismo el nombre de Iglesia con otros apellidos, o bien de grupos o asambleas.
Ni mucho menos voy a hacer una disertación sobre la metanoia en el tiro al blanco, ni te voy a comer el coco con la mutación del pecado en falta o equivocación, según el evangelio apócrifo de Maleni.
No quiero, en este caso, hacer alusión al ineludible, controvertido y transcendental concepto de la misoginia en San Agustín. Ni hacer mención a la, o no, visión apocalíptica del pecado en el Evangelio de San Mateo.
No! Voy a ser más claro, sucinto conciso y directo.
Mira, nos guste o no nos guste: Hoy, de conformidad a la doctrina y normativa de la Santa Madre Iglesia, mientras no se demuestre lo contrario, y a pesar de las doctas opiniones de ilustres pensadores, juristas, literatos o filósofos, “meneársela” es pecado. Así de claro.
Eso es lo que tú querías saber, no? Pues ahí lo tienes.
Así que, ineludiblemente, no te queda otra opción que arrodillarte, confesarte y pedir perdón por tus pecados.
Ah!, pero date prisa no vaya a ser que el cura se arrepienta, se levante y te deje con la misa, en este caso confesión, a la mitad. Con el trabajito que cuesta decidirse…
Que Dios te coja confesado, hermano.
Un beso.
Manolo Argumedo.

domingo, 4 de abril de 2010

En contestación a la pregunta de Luiyi

Leí esta mañana (3/4/10) la nota de Luiyi preguntando: ¿El celibato incluye también la masturbación? Me pareció que se trataba de una pregunta muy sensata, puesto que celibato en nuestra lengua hispana significa: “soltería”, o sea, estado del que no ha tomado matrimonio, y esta acepción nada tiene que ver con la masturbación. Recuerdo que en la moral que se estudiaba allá en el seminario a la masturbación se la llamaba: “pollutio”, sustantivo derivado del verbo “polluo” que significaba primordialmente “manchar, ensuciar”. Lo llamé por teléfono para darle mi opinión y me pidió que la pusiera por escrito y la enviara al blog. Así lo hago, aunque el tema precise, creo, de una mayor profundización y extensión de exposición. Por ahora, me basta con estas líneas.
El actual Código de Derecho Canónico, promulgado por Juan Pablo II, el 28/1/83 (día de Santo Tomás de Aquino), fecha muy bien escogida intencionadamente, afirma en el Libro IV, Parte I, Título VI, Artículo 2º, canon 1037 que:


“El candidato al diaconado permanente que no esté casado, y el candidato al presbiterado, no deben ser admitidos al diaconado antes de que hayan asumido públicamente, ante Dios y ante la Iglesia, la obligación del celibato según la ceremonia prescrita, o hayan emitido votos perpetuos en un instituto religioso.”

Con lo que se refrenda la obligatoriedad del celibato impuesta (no tanto cumplida) desde muy lejos en la institución para poder acceder al sacerdocio. Pero no se dice nada explícitamente de la masturbación, o de cualquier otro acto sexual, algo que nos lleva a asumir como obligación para el sacerdocio la castidad (es una obligación universal, la cuestión está en qué consiste hoy, vistos los enormes avances antropológicos de la ciencia y la psicología). En este sentido el antiguo Código de Derecho Canónico, promulgado por Benedicto XV en 1917 dice en el canon 132, artículo 1 “ Caelibatus obligatio clericis in maioribus ordinibus constitutis sic afficit tu... (c. 1072), et ad castitatem perfectam observandam sub reatu sacrilegi subiciat, saltem quod spectat actus externos...”

Por lo tanto la institución está ligando de forma imperativa cualquier tipo de expresión sexual (y la masturbación lo es totalmente) al celibato obligatorio de los sacerdotes, y es más los conmina a una ausencia total de manifestación sexual bajo pecado de sacrilegio. Creo que es lógico deducir que la no-masturbación la asocia la institución a la ley del celibato, de lo contrario no podría ser juzgada como pecado de sacrilegio, sino como pecado mortal a lo sumo.

Esto es lo que a mi juicio dice la (mal) llamada Iglesia Católica. Y digo lo de mal porque ni es la Iglesia o sea, asamblea de los hombres, ni es verdaderamente Católica, o sea, integral y universal. El salto dado por el pensamiento cristiano, conocido como teología, desde la heterenomía-autonomía a la teonomía-autonomía deshace totalmente esta visión del Dios en las alturas y de unos hombres, elegidos, que son portadoras de sus leyes (la jerarquía).

El problema de que la masturbación sea considerada pecado mortal es algo que nos lleva a la consideración del mismo concepto de pecado. Es un tema que quiero tratar en breve en mi blog, no de inmediato, pues ahora estoy tratando un tema distinto, que publicaré en breve, sobre la espiritualidad y su relación con la religión. Baste por ahora con estas notas:

La palabra, traducida por pecatum, pecado, es amartía: substantivo derivado de amartánein que significa errar en el tiro al blanco, desviarse en el camino. De aquí con el paso de los siglos la palabra se fue cargando de un significado mítico-religioso-legalista (se desarrolló el sentimiento de culpabilidad de manera monstruosa) que es con el que ha llegado a los manuales de teología moral de los últimos decenios.

Hay que tener en cuenta que la falta es un error en el que cae todo aquel que VIVE, que corre el riesgo de vivir, todo aquel que experimenta algo y por esto es necesaria la metanoia, el cambio, el apuntar bien la flecha para que dé en el blanco. Pero la culpa no existe si no hay un dedo que te acuse, un juez que te declare culpable, y esto es lo que ha venido a significar en el cristianismo oficial el término pecado: ¡Dios acusándote! Algo imposible de casar con la actitud de Jesús, el Maestro, con la visión del Abba del que él nos habla, con la visión teónoma de la Realidad. Pienso que alguno puede pensar que la imagen del “Hombre” que juzgará a las naciones en el último día (Juicio final) que nos ofrece Mateo (25,31-46) cuadra con esta visión del “pecado”. ¡Ojo! Se trata de un texto de carácter apocalíptico que, como saben los estudiosos, no puede ser interpretado en sentido literal, se trata de una visión muy especial de un escritor que hay que coordinar con todos los demás textos evangélicos y sobre todo con las actitudes de Jesús... ¡Ojo, con la interpretación de la inspiración divina (literal, simbólica, mítica, mágica, teónoma...) de los evangelios canónicos! ¿Son inspirados otros libros como Al-Coran, las Upanisads, o los evangelios apócrifos, los escritos de los místicos actuales...? ¿Sólo la Biblia? ¿Quién lo dice? Esto sería tema de otra larga reflexión.

Entre los evangelios “apócrifos” está el de Mariham (María Magdalena), un evangelio gnóstico del que se conservan algunas páginas, escritas en copto. Dicho evangelio pone en boca de Jesús la afirmación del que el pecado no existe, lo que existe es la falta o equivocación. Y en este sentido podríamos unirnos a un maestro zen diciendo: no existe gente pecadora, existe gente ignorante.

No pretendo defender un “buenismo” simplón y tonto, sino el respeto serio y profundo hacia la Realidad, hacia el Misterio que se manifiesta de miles de formas en este mundo, y hacia la evolución de la historia de los humanos y de toda la creación, quiero una moral enraizada en el ser, no meramente en una visión mágica o mítica del mundo.

Pienso que sería muy honesto someter a revisión muchos de los ídolos conceptuales que se han ido elaborando a nuestra visión cristiana a lo largo de los siglos.

En cuanto al hecho de la masturbación y que esta sea considerada pecado mortal (¡no ya sacrilegio!) es normal que haya división de opiniones dentro de la moral católica (el viejo paradigma no desaparece hasta que muere su último defensor), pero no olvidemos que la historia ha tenido mucha influencia en dicha concepción negativa. Partiendo de la actitud de los ermitaños de los primeros siglos que creían luchar contra los (sus propios) demonios, pasando por S. Agustín y su misoginia, por los hieródulos judíos, los efebos griegos que antecedieron la historia de la iglesia, el refugio que los monasterios ofrecían en el medievo para muchísimos/as novicios/as que huían del hambre..., el escasísimo conocimiento de la antropología y psicología humana de todos los religiosos y jerarcas católicos, pasados y actuales y del tremendo progreso de las mismas, de la actitud de cerrazón de la institución eclesiástica y de sus acólitos ante la modernidad y postmodernidad (yo fui víctima de dicha cerrazón), del desconocimiento de la biología y del amor humanos, de la abundancia de juridicismo e influencia del mismo en la interpretación de la institución … y de muchos otros aspectos históricos, no se puede negar que concepción que tiene la institución de la masturbación está sesgada y por lo tanto ha de ser revisada muy a fondo y contrastada con los avances de las ciencias biológicas, psicológicas, antropológicas, sociales, con las diversas formas de cultura, con la dimensión del amor como único “mandamiento” que nos dejó Cristo...

Creo sinceramente que no podemos concluir que la masturbación haya de ser condenada como pecado, sin dar cabida a una más que razonable duda (por no decir certeza en lo contrario).

Me basta por hoy con estas reflexiones a “bote pronto”. No sé si con ellas he contestado a mi amigo Luiyi.


José Antonio Carmona

martes, 9 de marzo de 2010

EL SACRISTÁN DE SANTA ANA

LEY ORGANICA DE PROTECCIÓN DE DATOS, (o el puro que nos pueden meter si no somos sumamente escrupulosos respetando la confidencialidad de los datos en nuestros correos electrónicos)
Creo que deberíais molestaros en leer detenidamente esta tercera y última entrega de mi trilogía sobre cómo debemos proceder a la hora de poner varios destinatarios en nuestra correspondencia electrónica, y a las consecuencias y sanciones a las que nos podemos enfrentar si no respetamos la normativa vigente en España sobre esta materia.
Y lo hago, como el otro día, reproduciendo la respuesta a dos casos concretos ocurridos muy recientemente y que dice así:

Mi querido compañero:
Hoy con más tiempo me pongo a escribir para tratar de explicarte algunos conceptos básicos sobre cómo se debe o no se debe actuar en el caso del envío de un mismo correo a un grupo indeterminado de personas.
Al mismo tiempo, hacer hincapié en que, en general, debemos evitar usar este medio para la distribución de noticias o archivos que no se circunscriban a la actividad definida y concreta de este grupo, y más específicamente a nuestro Club de Petanca.
Porque, ¿Tú te imaginas, en este caso concreto, la zapatiesta que se originaría en nuestros correos si cada uno de nosotros remitiera a su vez al resto de los socios del club uno de esos Power-Point, insisto ñoños, que recibimos a diario y que circulan como una plaga por la red?
Tendríamos nuestros correos colapsados! Nos faltaría tiempo para abrir nuestra correspondencia electrónica!
Porque, mira: lo de ir a recoger tagarninas con tu hermano, me parece cojonudo. Viene al caso y se acepta.
Pero lo de toser para curar un infarto del otro día, vamos hombre! Eso sí que es de infarto. Es un bulo, es una de esas muchas cadenas u hoaxes que existen y que nos machacan a diario haciéndonos perder el tiempo.
Si no me crees, consulta este enlace, y de paso, en esa página, entretente en ver la cantidad tan enorme de ellas que existen.
Lo del infarto lo puedes mirar aquí.
También puedes ver un video en este enlace. No te lo pierdas, además de aclaratorio es divertidísimo.
Ahora, vamos a centrarnos y ocuparnos en el asunto de la distribución de un mismo correo a varias personas al mismo tiempo, y sin que por ello, tengamos que violar la normativa existente sobre protección de datos.
En el correo que te envié el otro día te decía textualmente: “Por último, te voy a pedir que no vuelvas a incluir mi nombre en una lista abierta y a la vista de todos los demás receptores”
Hoy he vuelto a recibir un nuevo correo tuyo y observo que has vuelto a cometer el mismo desliz, incluyendo mi dirección a la vista de todos los demás.
No sé si es que no has leído mi atenta petición, si no te has dado cuenta, o si te importa todo un comino y me estás tomando a cachondeo.
No obstante, doy por hecho que debe tratarse de un error y que no existe mala intención en tu forma de proceder.
Fíjate, que el otro día me pasó lo mismo con otra persona. Al contestar el segundo correo fui más duro. Porque es para cabrearse. No? ¿Y sabes lo que hizo? Me contestó diciendo que me borraba de la lista.
Como pienso que te puede interesar saber lo que le dije y los consejos que le di, y como no sé si sabrás que recientemente me han eviscerado el ojo izquierdo y no debo forzar la vista,, permíteme que copie y pegue el texto y que resumidamente dice así:

…tampoco me has informado que estuvieras en proceso de aprendizaje en relación con la forma más idónea de enviar correos electrónicos.
Lo que realmente me sorprende de ti, al reconocer que no eres muy avezada en temas informáticos, es la escasa disposición receptiva que muestras para completar tu formación; ya que, después de enviarte dos correos advirtiéndote de cómo no se debe proceder en esta materia, me respondes diciéndome que “me eliminas con gusto” No obstante el desaire que me haces eliminándome de la lista, no me va a importar darte algunas recomendaciones y consejos, que, deberías aceptar en evitación de futuros problemas. Ya que si, en vez de tropezar conmigo, hubieras dado con alguien retorcido y con mala leche, hoy te estarías enfrentando a una sanción entre 600,01 y 60.000,00 €
Para iniciar la cuestión, a modo de ejemplo, te voy a exponer un hecho concreto: Supongamos que tienes que expedir un mismo mensaje idéntico a 20 personas, y no quieres enviar 20 mensajes distintos. Si pones en “para” o en “cc” las 20 direcciones de correo, sería un craso error!
Veamos qué consecuencias tiene esto.
En primer lugar estás faltando a la privacidad de los 20 destinatarios, ya que en todos los correos aparecerán las 20 direcciones.
Entonces habría que preguntarse ¿por qué tienes que proporcionar nuestra dirección de correo electrónico a 19 personas distintas?
Bueno, supongamos que esto no tiene importancia (que sí la tiene).
Hay otra cuestión, mucho más seria que puede afectar a la integridad de esas 20 personas.
Es un hecho que hoy día proliferan los virus que emplean el correo electrónico para propagarse. Pese a que no funcionen en nuestro sistema operativo, es realmente una molestia recibir cientos de correos infectados en nuestro buzón.
Ese correo mal enviado ha tenido como consecuencia que 19 personas tengan nuestra dirección de correo, como ya he dicho, y en caso de que alguno esté infectado, es muy probable que el virus también tenga nuestra dirección.
No quiero decir con esto que ni tú ni ninguno de los demás vaya a enviar un virus intencionadamente. No! Lo que pasa es que hay algunos virus que, al estar infectado tu ordenador, (es una posibilidad), se incrusta en los correos que mandas e infectan al mismo tiempo el de los receptores.
Los virus son un problema grave desde hace unos cuantos años, y además una gran cantidad de ellos envían correos cruzados. Si nuestra dirección está entre las recolectadas automáticamente por los clientes de correo de gente que no conocemos, la situación se agrava mucho más.
Entonces, ¿estamos obligados a enviar 20 correos diferentes? No necesariamente. El correo electrónico, y por consiguiente cualquier persona que empleemos para enviar uno, permite introducir direcciones para los destinatarios en tres formas distintas: •Para: la forma más habitual. •CC: se envía una copia a un segundo destinatario, pero queda claro que el destinatario del correo es el indicado en “Para”. Las direcciones empleadas aquí también se conocen en el destino. •CCO: se envía una copia oculta de forma que ni el destinatario del “Para” o del “CC” u otros receptores de CCO saben que se ha enviado esa copia.
La forma adecuada, pues, de mandar el correo sería entonces emplear “CCO”.
La única condición es que siempre haya un “Para”, que puede ser la propia dirección de correo del que envía. Así evitamos vulnerar la privacidad de los 20 destinatarios y contribuimos a una Internet más segura.
Entonces queda claro que la casilla CCO se usa con diferentes objetivos: 1- Para enviar una copia del mensaje a una tercera persona sin que el destinatario principal lo sepa (o cuando no se quiere que el destinatario principal conozca la dirección electrónica de dicha tercera persona). 2 - Para enviar o reenviar un mensaje a varios destinatarios sin que cada uno de ellos reciba las direcciones electrónicas de los demás.
Esto es una precaución anti-spam, virus (y otro tipo de malware), hoax y phishing porque evita que los destinatarios propaguen gran cantidad de direcciones de correo electrónico (que es lo que ocurre si se ponen las direcciones en los campos “Para” o “CC”), con el riesgo de que caigan en manos de spammers y remitentes de virus (u otro tipo de badware), hoax y mensajes con phising.
Así pues, y concretando, a diferencia del campo “Para” y la casilla “CC”, las direcciones de email añadidas a “CCO” permanecen invisibles a los destinatarios del mensaje.
Resulta que si se usara por defecto el campo “CCO” en vez de “Para”, pues las personas que ignoran estos peligros, no revelarían los e-mails de terceros al resto de sus contactos.
El tema ni es huero ni trivial, porque además la Ley Orgánica de Protección de Datos, como ya he dicho, establece multas de 600 a 60.000 euros para aquellos que revelen datos personales de terceros sin su consentimiento: como ocurre con este tipo de mensajes.
Y ya, para ir terminando, quiero finalizar instruyéndote sobre lo que dice la legislación concerniente a este asunto, y más concretamente a lo dispuesto en el artículo 10 del Título II de la aludida Ley Orgánica 15/1999, de 13 de diciembre, de Protección de Datos de Carácter Personal, (pincha AQUÍ), que dice así:
“El responsable del fichero y quienes intervengan en cualquier fase del tratamiento de los datos de carácter personal están obligados al secreto profesional respecto de los mismos y al deber de guardarlos, obligaciones que subsistirán aún después de finalizar sus relaciones con el titular del fichero o, en su caso, con el responsable del mismo.”
La LOPD delimita su ámbito de aplicación en el párrafo primero de su artículo 2.1, definiendo el concepto de dato de carácter personal en su artículo 3.a) como “cualquier información concerniente a personas físicas identificadas o identificables”.
El tratamiento de datos se define en la letra c) del mismo precepto como las “Operaciones y procedimientos técnicos de carácter automatizado o no, que permitan la recogida, grabación, conservación, elaboración, modificación, bloqueo y cancelación, así como las cesiones de datos que resulten de comunicaciones, consultas, interconexiones y transferencias”.
Se deduce de esta manera que la dirección de correo electrónico, considerando que contiene información acerca de su titular, o en la medida en que permita proceder a la identificación del mismo, ha de ser considerada como dato de carácter personal y su tratamiento sometido a la citada Ley Orgánica, por lo que, con carácter general, no será posible su utilización o cesión si el interesado no ha dado su consentimiento para ello.
El deber de secreto tiene como finalidad evitar que, por parte de quienes están en contacto con los datos personales almacenados en ficheros, se realicen filtraciones de los datos no consentidas por los titulares de los mismos.
El artículo 44.2.e) del mismo texto legal califica como infracción leve: “Incumplir el deber de secreto establecido en el artículo 10 de esta ley, salvo que constituya infracción grave”.
No hay que olvidar, y esto es muy importante, que, según varios procedimientos sancionadores de la Agencia Española de Protección de Datos, dejar al descubierto direcciones de correo al enviar un mail, supone una infracción del artículo 10 (deber de secreto) de la Ley antes mencionada.
Hasta ahora las sanciones aplicadas son las de menor importe – 600,00 €., pero que en supuestos de reiteración, como es mi caso, pueden convertirse en graves y ser sancionadas con hasta 60.000,00 €, como ya te comenté más arriba.
Creo que con toda la información que te he aportado y los distintos enlaces a los que te remito, te habrás hecho una composición de lugar más o menos aproximada de cómo deben de ponerse los destinatarios de correos cuando se trata de una comunicación circular entre varios miembros de alguna organización o club.
Por otra parte, y ya concluyo, no sé qué clase de ciclo-génesis explosiva orgásmica te habrá producido expulsarme de tu libreta de direcciones; pero ya que tanto goce o delectación te ocasiona; no seré yo quien te prive de ese, tal vez, escaso placer. Adelante!
Te adjunto una flor como ósculo de paz y buenos deseos; o mejor, un jardín de flores para que elijas la más bella… la más hermosa… como tú.
Cariñosamente:
Manolo Argumedo.

lunes, 8 de marzo de 2010

JUBILACION A LOS 67 AÑOS

Recientemente el Gobierno ha anunciado la ampliación en dos años de la edad de jubilación, la justificación de esta medida es el asegurar las pensiones en el futuro, este razonamiento puede ser verdad, mentira o estadística.

No hace mucho se nos decía que la Seguridad Social gozaba de una excelente salud, que teníamos aseguradas las pensiones hasta el 2000 no se cuanto, que teníamos un sistema sólido y que no teníamos que tener ninguna preocupación por el futuro de nuestros ingresos mensuales, después de una larga vida de trabajo.

En estos momentos nos dicen que hay que reformar el sistema, que no se puede asegurar para las generaciones futuras una pensión, por lo tanto una de las medidas sería el aumento de dos años en la edad de jubilación.

La contradicción es clara, y la confusión que crea en los españoles es enorme, existe el miedo a encontrarse desamparado en la última etapa de la vida para la que han estado ahorrando a través del Estado durante 30, 40 o más años.

¿No se pueden tomar otras medidas? ¿Es necesaria e imprescindible esta medida? ¿Va a afectar lo mismo a todos los españoles? Las preguntas podrían llegar al infinito y cada uno tendrá una batería de cuestiones que hacer.

Yo no voy a descubrir “el Mediterráneo”, pero me viene a la mente algo que no me cuadra con esta medida.
En primer lugar, tengo conocimiento que a profesionales, de los que España está necesitada como médicos y otros colectivos, se les obliga, a su pesar, por ley, a jubilarse, a los 65 años. Por contra tenemos que buscarlos fuera del país para cubrir nuestras carencias. Esto significa un gasto mas al pagar una nueva pensión, un cotizante menos y tener que importar personal cualificado. Esta ley puede ser cambiada permitiendo pero no obligando la jubilación a los 65 años.

En segundo lugar, no entiendo como se ha consentido las prejubilaciones y jubilaciones de grandes colectivos : banca, grandes empresas ( con beneficios) y ejercito a una edad temprana 40, 50 o 60 años.Ello ha supuesto un gasto extra elevado para la Seguridad Social y el Estado, además de tirar a la basura a grandes profesionales, con una excelente formación, preparados en esas edades para rendir óptimamente. Hemos echado por la borda RECURSOS HUMANOS, esto nos pasará factura en el futuro. El gran problema de los países subdesarrollado es que les roban sus recursos naturales, también sus recursos humanos, así están condenados a no progresar nunca.

En tercer lugar, pretendemos que los jóvenes, uno de los colectivos que integran la gran bolsa del paro, tengan trabajo, y me pregunto ¿Con el aumento de la edad de jubilación, no tendrán todavía mas difícil conseguir un empleo?

Voy a tratar de contestar a la segunda pregunta. Antes de llegar a esta medida que lo que pretende es el ahorro y la provisión de fondo al sistema, tendríamos que empezar por cortar los excesos en: la administración central, autonómica, provincial y local.
La proliferación de cargos con elevados sueldos.

El equipamiento también debería ser revisado y controlado: vehículos de alta gama, viajes, dietas, etc…

No se debe consentir el derroche innecesario que se palpa a todos los niveles.

Prohibir las prejubilaciones y jubilaciones antes de los 65 años, salvo algunos colectivos de gran desgaste físico.

Atajar la economía sumergida que representa un porcentaje importante en la economía que no tributa ni cotiza.

Reducir el fraude fiscal y la evasión de capitales a los paraísos fiscales.

En fin, creo que a economistas, políticos y gente preparada se les ocurrirán muchas mas medidas.

Una vez hechos los deberes, si fuera necesario aumentar los dos años de jubilación, entiendo, que con honradez, una correcta explicación y argumentos veraces, se podría aceptar por un principio de lógica, es preferible aumentar el tiempo de trabajo y tener una pensión de por vida a poder quedarse sin ella por una mala gestión, previsión y visión corta de nuestros gobernantes.

Algeciras 8.3.10

Andrés Baquero

sábado, 6 de marzo de 2010

El Padre Urtasun.

EL TODAVÍA SACRISTAN DE SANTA ANA

Mi querido Párroco:
Mire, padre; voy a ser sincero con vd. Con la edad que vd. tiene, cualquier día se le cruzan los cables a Don Antonino y lo manda a decir misas y confesar a las monjitas del Hogar del Pensionista. Y por ende, mucho me temo que me voy a ver recogiendo los balones que se escapan por el fondo sur del estadio Carranza.
Además, padre, con lo que me está pagando no tengo ni para pipas. Vamos, ni para una miserable entrada de gallinero en el Falla.
Si le digo lo del Falla es porque, después, me aprendo las letras de las chirigotas, se las canto a Luiyi, y así de paso le doy envidia y le jodo un poco la marrana.
A lo que íbamos: Es que vd. es muy cutre, “mu agarrao”. Sí, ya sé, que si el “Obispao”…, que si la Conferencia Episcopal…, que si los puñeteros negritos de las misiones…
Antes tenía otros recursos. Pero hoy, con la crisis de la economía sostenible, los feligreses ya no se rascan el bolsillo y no puedo distraer algunas monedillas para mis vicios, ni del cepillo, ni de las exiguas y ridículas colectas de los domingos.
¿Y el vino? No me diga vd. que hay derecho a lo que está haciendo con el vino de consagrar. Hasta hace muy poco se podía sobrellevar, y cuando vd. no me veía, echaba un traguito a morros en la sacristía.
Pero es que está vd. cada vez más cicatero y roñoso. Lo está comprando de garrafón en “el piojito”. Eso no hay quien se lo beba! Claro, como vd. le echa agua…
Así que no lo pienso más. ¿Sabe lo que le digo? Que me marcho. Sí!, Prepáreme la cuenta que me voy para Navarra. Me voy con el párroco de Mendavia: El padre Urtasun.
¿Qué quién es ese insurrecto? Pues mire vd., ese individuo es un curita navarrico que, entre otras cosas, de “ingenuo” no tiene nada y al que hay que tener un par de “güevos” pa tocarle las pelotas.
Y si no, mire, mire, lea esto:

Domingo Urtasun Martínez, nacido en Arboniés hace 59 años, estudió con los Agustinos y en 1972 fue ordenado presbítero. Entre 1974 y 1997 trabajó en Nicaragua donde se enfrentó a Somoza.
Hoy es el párroco de Mendavia.
Hace unos días, al recoger el correo, encuentra sorprendido una carta de ETA exigiéndole más cooperación por la lucha de Euskal Herria.
Esta fue su contestación (Publicada en el Diario de Navarra el 23/05/2007).

A quien concierna
He recibido una carta sin remite y sin firma, a la que contesto públicamente, con la esperanza de que sea leída por los interesados.
Mi primera impresión fue de sorpresa. Pero después de releerla detenidamente no dudé en pensar que lo que tenía en mis manos era un panfleto del más rancio corte estalinista. Esto se desprende ya desde el primer párrafo que dice literalmente: «Nos dirigimos a Vd. porque venimos constatando su inhibición y escaso interés en la defensa de la Iglesia Vasca». ¿Desde cuándo existe la «iglesia vasca»? ¿Quién es el fundador de tal iglesia? ¿Quiénes son sus autoridades? ¿En qué lugar de Euskal Herría residen?... No alarguemos inútilmente este interrogatorio.
Yo he sido bautizado en la Iglesia Católica, que tiene su origen y fundamento en Jesucristo. Mi Obispo y el Papa son mis autoridades. Y todos mis esfuerzos están orientados en esa dirección. Por otra parte, ¿quiénes son Uds. para pretender «obligarme a trabajar más activamente por una Euskal Herría libre, soberana e independiente», como afirman en su carta? Desde mi infancia aprendí que mi patria es España. En ella he crecido, en ella vivo y en ella espero morir, si Dios quiere. No estoy, en absoluto, por la labor de establecer nuevas fronteras, sino más bien por derribar muros y mugas que nos separen.
Tienen la desfachatez de señalarme algunas tareas, como por ejemplo: «poner nombres vascos a los que se bautizan». Señores míos, ¿de verdad que hablan en serio? ¿Estarían dispuestos a aceptar que el cura pusiera los nombres a sus hijos? No me lo puedo creer. Para darle consistencia a tan absurda proposición citan «el comportamiento ejemplar de muchos curas patriotas». Yo pensaba que este lenguaje obsoleto y arcaico, y este afán por promover «iglesias patriotas», sólo se daba en la extinta Unión Soviética y en los países de su órbita comunista, sin excluir la China de Mao Tse-Tung. Esto me suena a manual de Marxismo-Leninismo para principiantes.
Finalmente, su atrevimiento llega hasta «pedirme, también, el voto para H.B. ¡Qué más da cómo nos llamen los fascistas…!» Pues va a ser que no. Sería lo último que se me pudiera ocurrir. ¿Cómo voy a votar por quienes no son capaces de condenar la violencia que asesina indiscriminadamente, y no sienten ningún escrúpulo al profanar los humildes monumentos que el pueblo erige en recuerdo de las víctimas del terrorismo, como acaba de suceder en Berriozar con el monumento a Francisco Casanova, a quien me correspondió enterrar? Es como volver a asesinarlo de nuevo. De verdad que no me resulta ilusionante colaborar con sujetos de semejante catadura moral.

Manolo Argumedo

martes, 2 de marzo de 2010

REFLEXIONES SOBRE ECONOMIA

Sigo con cierto interés desde hace mucho tiempo todo lo relacionado con la economía de este país, pero mas, si cabe, en el momento actual por la importancia y el condicionamiento en nuestro acontecer diario.

Me ha llevado a exponer este comentario las últimas medidas tomadas por el ejecutivo para revitalizar la economía y el empleo. Brevemente voy a exponer mi punto de vista :

El ICO (Instituto de Crédito Oficial) va a dar créditos directamente a empresas hasta 200.000 Euros, no he leído el desarrollo de esta medida, pero es algo que estaba “cantado” porque el Gobierno de la Nación por el ansia privatizador de políticos anteriores se había quedado sin instrumento para poder canalizar su política económica.

En el fragor de la crisis actual, rogaban y pedían a los Bancos que dieran créditos, que no cerraran sus puertas, que sin financiación la empresas se morían, el paro aumentaba, pero la cúpula bancaria aparte de mostrar buena cara, cuando sentían mucha presión en este sentido respondían que son Entidades Privadas, que tenían sus criterios de riesgos, que no podían dar el crédito a diestro y siniestro porque perjudicaría su estabilidad y pondría en riesgo a sus accionistas con sus actuaciones. Esto sin ser mentira, no es toda la verdad porque en otro tiempo el crédito fluía como un río desbordado, se daban hipotecas por mas del 100% del valor de tasación, el préstamo al consumo se potenciaba hasta limites insospechados, los prestamos a promotores de viviendas se esparcían por toda la geografía de España, etc….. se recogían con estas actuaciones unos extraordinarios beneficios que era los importante para el Banco.

Ahora que “reinventa” el Gobierno potenciar el ICO como especie de banco privado para que el crédito fluya directamente, ahora se acordarán que tenían en otro tiempo BANCA PÚBLICA que era del Estado, pero la echaron por la borda, la “regalaron”, la privatizaron, la vendieron para enjugar el déficit, y así nos quedamos sin :

-BANCO EXTERIOR, especializado en comercio exterior.
-BANCO HIPOTECARIO DE ESPAÑA, la mayor Entidad por volumen en el sector hipotecario.

-BANCO DE CREDITO INDUSTRIAL y BANCO DE CREDITO LOCAL, canalizando la ayuda crediticia a empresarios y Corporaciones Locales.

Hay múltiples y vario pintos comentarios que avalan la privatización de la Banca Pública, tales como que el Estado no puede ser intervencionista, la iniciativa privada es motor de progreso, etc…

Pero con la crisis todo ha cambiado el número 1 del capitalismo: EE UU, interviene los bancos, les inyectan dinero, es decir los compran, es el mayor accionista de la Entidad, se acaba el principio de ECONOMIA LIBRE DE MERCADO, se piensa que hay que poner coto al LIBERALISMO SALVAJE.

Nuestros políticos no han tenido visión de futuro, se han desprendido de instrumentos, los bancos públicos, que en estos momentos hubieran sido de capital importancia. Se puede pensar que esto no se sabia, es cierto, pero cuando no se tiene visión de futuro, cuando se tiene las miras muy corta, tenemos lo de siempre “saciarnos en un día y pasar hambre todo el mes”, la pena de todo esto es que siempre pagan los mismos, los menos favorecidos mientras que los políticos siguen en sus poltronas, echándole la culpa a quien sea, anteriores, posteriores,oposición , banqueros etc…, pero nunca entonan el “mea culpa de sus errores” COMO HABER PRIVATIZADO LA BANCA PUBLICA.

Algeciras, 2 de Marzo de 2010

Andrés Baquero

Sortear la vejez y vivir la ancianidad

José Antonio Hernández Guerrero El comienzo de un nuevo año es –puede ser- otra nueva oportunidad para que re-novemos nuestr...