domingo, 24 de julio de 2011

¿En qué consiste la felicidad?

Los otros días, en una conversación, salió el tema.
Una vez tuve una discusión con un colega a causa de lo terriblemente desgraciada que era la vida de un conocido común. Él proponía hablar con él para echarle una mano altruistamente mientras que yo defendía que, mientras él no lo pidiera, nosotros debíamos respetar su deseo de disfrutar de sus somatizaciones, desgracias y paramales con las que tan a gusto se sentía en su vida diaria. “Chico, ni se te ocurra amargarle la vida convirtiéndole en una persona normal –le dije- ¿no ves que es feliz?”
¿En qué consiste la felicidad? Mis colegas no se han puesto de acuerdo todavía, ni creo que se pongan nunca. Por una razón: nos asusta la felicidad y, por ello, cada cual la rehuye como buenamente puede. Nos pone nervioso que durante varios días seguidos nos salga todo bien y enseguida nos alertamos: “Muy bien están saliendo las cosas, ¡algo malo va a pasar!” Como dijo mi colega Paul Watzlawich, “No nos hagamos ilusiones: ¿qué seríamos o dónde estaríamos sin nuestro infortunio? Lo necesitamos a rabiar, en el sentido más propio de esta palabra.”
Las mayores audiencias televisivas las obtienen los programas donde se llora, se sufre, todo el corazón encogido, se humilla al concursante o invitado y, además, termina mal. Eso es lo que nos va. Invito al lector –que espero lo esté pasando realmente bien al leer esto y confirmar así sus más secretos e inconfesables anhelos- a acudir a las puertas de los cines donde proyecten determinada películas. Es seguro que oirá comentarios como este: “Una película preciosa, lo he pasado fatal.”
Hagamos un somero repaso a la literatura universal.  Todos conocen “El infierno” de Dante y sin embargo “El paraíso” del mismo autor es desconocido. Y además, soso. Cualquier literatura donde el relato empieza bien, sigue bien y termina bien, aburre, sin embargo “Bodas de sangre” de Lorca nos llega al alma. Necesitamos que las cosas nos vayan mal. El hombre tiene una atracción fatal hacia la infelicidad. El principal de los principios de Las leyes de Murphy defiende que “si algo puede salir mal, saldrá mal” y esa es la razón del éxito del libro y de las francas sonrisas, principalmente en las élites, que provoca solamente comentarlo.
Indudablemente  hay determinadas situaciones durante la vida en las que nos permitimos sentirnos felices sin remordimiento por convención universal: cuando el primer amor (ahí no mandas tú sino tu descomposición hormonal), la boda, cuando tu país gana el mundial de futbol… y algunas más. Pero durante el resto de la vida, tendemos a buscar razones y conductas suficientemente eficaces como para sufrir de forma razonable. Hay varios caminos o vías para conseguirlo.
Una buena estratega para conseguir ser infelices es la localización externa de nuestras desdichas. Convencernos firmemente que nos va mal por culpa del jefe, de la pareja, del primo o del vecino de arriba. Se pueden alcanzar grados más sofisticados de atribución externa: mi mala suerte, el gobierno, o la tragaperras del bar de la esquina que está trucada la maldita. También sirve la creencia del maldeojo que me echaron de chico o las malaspasadas que el sino nos tendrá reservadas en la vida. El caso es quitarse de encima la responsabilidad de la propia desgracia y consecuentemente la posibilidad de enmendarla.
Otra estrategia es ser consecuente con tus principios, que nace de la convicción de que no hay más opinión correcta que la de uno mismo. Hay en los campos andaluces un aforismo que, cuando viene alguien con innovaciones en la solución de problemas, proclama: “¡No, no! Esto se hace a uso y costumbre.” Evitando así la apertura a nuevos y más eficaces estilos de vida que amortigüen la dureza de la misma y perpetuando su vida insoportable. Somos tan fieles a nuestro aprendizaje y principios adquiridos que aunque nos hagan polvo la vida, somos incapaces de traicionarlos. ¿Por qué, si no, nos cuesta tanto decir que nos hemos equivocado? Y en el fondo de nuestra alma somos infelices porque sabemos que estamos haciendo las cosas mal, pero nos sentimos incapaces de ser infieles a esos ancestrales principios. Aún en el caso de que nosotros mismos nos aconsejemos cambiar, no lo hacemos, consiguiendo con ello un estado de perfecta desdicha.
Otras estrategias son las reiteradas obsesiones con el pasado. Todo lo malo que nos pasó en alguna ocasión y que nos marcó, puede ser utilizado eficazmente para confirmarnos que nuestra vida debe ser infeliz: “Cada uno tiene lo que se merece, y yo también.”
Otra forma es estar convencido de la necesidad de ser perfectos. Esa es la mejor fórmula para ser rápidamente infeliz. Una vez en consulta, le pedí al paciente -terriblemente perfecto en el orden, la limpieza y las relaciones sociales, e infeliz por ello- que bajáramos a la calle. Le tiré sus llaves del coche a una alcantarilla no muy profunda y le pedí que las cogiera. Con muestras de enfado –ya que no había otra solución- levantó la rejilla, la cogió y las tuvo que limpiar. Al acabar, le dije: “Jo, macho, ahora apestas, pareces más humano.” Desconcertado se olió las manos y apareció en su cara una leve sonrisa (porque era inteligente) que fue el comienzo de su recuperación hasta que apareció la siguiente manía.
Otra forma: las profecías que se autocumplen sobre desgracias personales o colectivas. Os invito a leer –sin intención de donaros felicidad alguna- el cuento “Algo muy grave va a suceder en este pueblo” de García Márquez.  Para leerlo cliquear aquí. http://www.ciudadseva.com/textos/cuentos/esp/ggm/algomuy.htm. Cuando aprendíamos a montar en bici, si nos fijábamos en un poste en la esquina, profetizábamos en seguida: ¡A que la doy! A que me la doy! Y, claro, te la dabas.
Pero lo curioso es que las profecías se cumplen desembocando en desgracias aunque tú las formules vaticinando lo contrario. Si odias el color verde, por ejemplo, y siempre repites: “Jamás me compraré un coche verde, jamás me compraré un coche verde.” ¿Sabes de qué color será el siguiente coche que te compres? Verde. Y serás desdichado que es lo importante.
Una última, para no cansar (que el cansancio provoca después una relajación acompañada de un sospechoso placer),  estrategia consiste en ser infeliz esperando que ocurra algo –que nunca ocurre- que nos haga feliz. Lo podríamos llamar “el suspiro de la dicha futura”. Toda una vida esperando que nos toque una lotería –por ejemplo- y sufriendo puntualmente cada semana por la mala suerte. O esperando que el mundo cambie a como nosotros deseamos y sintiéndonos infelices al comprobar que la maldad, la incompetencia y la necedad se desparraman por doquier.
Resumiendo. ¿En qué consiste la felicidad? Mis colegas no se ponen de acuerdo, ni creo que se pongan nunca. Te invito, amigo lector, a que la intentes definir tú.
Si algo, realmente, nos cae mal en esta vida es ver a alguien feliz. “Insensato” “Desgraciado” “Borracho” son algunos de los epítetos que se les dirige a los que intentan aparentar ser felices.
¡Después vienen los insumisos esos que tienen la osadía de hacer política en las plazas mientras bailan, ríen y hasta se quitan el frío de la noche follando bajo un toldo en el suelo de la Puerta del Sol! ¡Intolerable! ¡Impresentables!
Luis

miércoles, 1 de junio de 2011

Propuestas Plaza del Sol

1. ELIMINACIÓN DE LOS PRIVILEGIOS DE LA CLASE POLÍTICA:
o   Control estricto del absentismo de los cargos electos en sus respectivos puestos. Sanciones específicas por dejación de funciones.
o   Supresión de los privilegios en el pago de impuestos, los años de cotización y el monto de las pensiones. Equiparación del salario de los representantes electos al salario medio español más las dietas necesarias indispensables para el ejercicio de sus funciones.
o   Eliminación de la inmunidad asociada al cargo. Imprescriptibilidad de los delitos de corrupción.
o   Publicación obligatoria del patrimonio de todos los cargos públicos.
o   Reducción de los cargos de libre designación.

2. CONTRA EL DESEMPLEO:
o   Reparto del trabajo fomentando las reducciones de jornada y la conciliación laboral hasta acabar con el desempleo estructural (es decir, hasta que el desempleo descienda por debajo del 5%).
o   Jubilación a los 65 y ningún aumento de la edad de jubilación hasta acabar con el desempleo juvenil.
o   Bonificaciones para aquellas empresas con menos de un 10% de contratación temporal.
o   Seguridad en el empleo: imposibilidad de despidos colectivos o por causas objetivas en las grandes empresas mientras haya beneficios, fiscalización a las grandes empresas para asegurar que no cubren con trabajadores temporales empleos que podrían ser fijos.
o   Restablecimiento del subsidio de 426EUR para todos los parados de larga duración.

3. DERECHO A LA VIVIENDA:
o   Expropiación por el Estado de las viviendas construidas en stock que no se han vendido para colocarlas en el mercado en régimen de alquiler protegido.
o   Ayudas al alquiler para jóvenes y todas aquellas personas de bajos recursos.
o   Que se permita la dación en pago de las viviendas para cancelar las hipotecas.

4. SERVICIOS PÚBLICOS DE CALIDAD:
o   Supresión de gastos inútiles en las Administraciones Públicas y establecimiento de un control independiente de presupuestos y gastos.
o   Contratación de personal sanitario hasta acabar con las listas de espera.
o   Contratación de profesorado para garantizar la ratio de alumnos por aula, los grupos de desdoble y los grupos de apoyo.
o   Reducción del coste de matrícula en toda la educación universitaria, equiparando el precio de los posgrados al de los grados.
o   Financiación pública de la investigación para garantizar su independencia.
o   Transporte público barato, de calidad y ecológicamente sostenible: restablecimiento de los trenes que se están sustituyendo por el AVE con los precios originarios, abaratamiento de los abonos de transporte, restricción del tráfico rodado privado en el centro de las ciudades, construcción de carriles bici.
o   Recursos sociales locales: aplicación efectiva de la Ley de Dependencia, redes de cuidadores locales municipales, servicios locales de mediación y tutelaje.

5. CONTROL DE LAS ENTIDADES BANCARIAS:
o   Prohibición de cualquier tipo de rescate o inyección de capital a entidades bancarias: aquellas entidades en dificultades deben quebrar o ser nacionalizadas para constituir una banca pública bajo control social.
o   Elevación de los impuestos a la banca de manera directamente proporcional al gasto social ocasionado por la crisis generada por su mala gestión.
o   Devolución a las arcas públicas por parte de los bancos de todo capital público aportado.
o   Prohibición de inversión de bancos españoles en paraísos fiscales.
o   Regulación de sanciones a los movimientos especulativos y a la mala praxis bancaria.

6. FISCALIDAD:
o   Aumento del tipo impositivo a las grandes fortunas y entidades bancarias.
o   Eliminación de las SICAV.
o   Recuperación del Impuesto sobre el Patrimonio.
o   Control real y efectivo del fraude fiscal y de la fuga de capitales a paraísos fiscales.
o   Promoción a nivel internacional de la adopción de una tasa a las transacciones internacionales (tasa Tobin).

7. LIBERTADES CIUDADANAS Y DEMOCRACIA PARTICIPATIVA:
o   No al control de Internet. Abolición de la Ley Sinde.
o   Protección de la libertad de información y del periodismo de investigación.
o   Referéndums obligatorios y vinculantes para las cuestiones de gran calado que modifican las condiciones de vida de los ciudadanos.
o   Referéndums obligatorios para toda introducción de medidas dictadas desde la Unión Europea.
o   Modificación de la Ley Electoral para garantizar un sistema auténticamente representativo y proporcional que no discrimine a ninguna fuerza política ni voluntad social, donde el voto en blanco y el voto nulo también tengan su representación en el legislativo.
o   Independencia del Poder Judicial: reforma de la figura del Ministerio Fiscal para garantizar su independencia, no al nombramiento de miembros del Tribunal Constitucional y del Consejo General del Poder Judicial por parte del Poder Ejecutivo.
o   Establecimiento de mecanismos efectivos que garanticen la democracia interna en los partidos políticos.

8. REDUCCIÓN DEL GASTO MILITAR
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ELIMINAR EL SENADO.
NORUEGA, SUECIA, DINAMARCA, NO TIENEN SENADO, ALEMANIA SOLO 100 SENADORES y EE.UU. UN SENADOR POR CADA ESTADO.
LOS GRANDES TEÓRICOS DEL DERECHO INTERNACIONAL Y CONSTITUCIONAL OPINAN QUE ES UNA CÁMARA INNECESARIA, PRESCINDIBLE Y QUE ESTÁ EN EXTINCIÓN, ¿ENTONCES POR QUÉ TENEMOS QUE MANTENER A 260 SENADORES?

DE ESTA FORMA AHORRAREMOS 3.500 MILLONES DE EUROS CADA AÑO.
ELIMINAR LA PENSIÓN VITALICIA DE TODOS LOS DIPUTADOS, SENADORES Y DEMÁS
"PADRES DE LA PATRIA".

ELIMINAR A TODOS los diplomáticos excepto un embajador y un cónsul en cada país. No es posible que gastemos en esto más que Alemania y el Reino Unido).
Con eso, y con rebajar un 30% las partidas 4, 6 y 7 de los PRESUPUESTOS GENERALES DEL
ESTADO (transferencias a sindicatos, partidos políticos, fundaciones opacas y varios), se ahorrarían más de 45.000 millones de Euros y no haría falta tocar las pensiones ni los sueldos de los funcionarios, como tampoco haría falta recortar 6.000 millones de Euros en inversión pública.

CON LA MITAD DEL DINERO QUE EL ESTADO SE AHORRARÍA CON ESTAS MEDIDAS,
SE ACABARÍA LA CRISIS EN ESPAÑA

Por el cambio de la ley electoral, y por una democracia participativa de verdad, donde nuestra opinión, la de los ciudadanos,  sea lo que gobierne, no una papeleta cada cuatro años y que hagan con ella lo que quieran sin dar cuentas ni explicaciones.
Por el cambio de la ley electoral, y por una democracia participativa de verdad ¡Espabilemos de una vez! ¡No sigamos dormidos y aletargados!
SI ESTÁS DE ACUERDO, DIFÚNDELO.

Garta de G. Faus.

Democracia real, todavía no


Bravo muchachos. Ya me sorprendía que no acabarais saltando un día. Pero todo tiene sus ritmos, y la indignación social también. No comparto eso de democracia real “ya”, porque tardará bastante. Pero agradezco vuestra proclama de que nuestra democracia es profundamente irreal, casi sólo virtual. Quienes os critican desde sus butacas dicen que “no proponéis soluciones”, sin darse cuenta de que estáis haciendo un diagnóstico muy exacto. Y que, como pasó con el sida o con el cáncer, sólo cuando se tiene el diagnóstico podemos comenzar a buscar el remedio o la vacuna.
Habéis comprendido en vuestras carnes que este capitalismo global es incompatible con la democracia y que, de seguir por él, nos encaminamos no sólo a crisis sucesivas, a niveles masivos de paro y a generaciones perdidas como la vuestra, sino a una forma de fascismo permisivo. Nuestra democracia es irreal porque no puede haber auténtica democracia política sin democracia económica y, en el campo económico, vivimos bajo la dictadura de “los mercados”.
Soy de los que creen que mejorarán algo las cosas cuando gobierne el PP: pero no porque tenga un mejor programa económico (demasiado tiempo llevamos viendo que no tiene ninguno), sino porque entonces los poderes económicos aflojarán, los grifos financieros abrirán un poco la mano del crédito, y aceptarán correr algún riesgo a cambio de asegurar un gobierno perpetuo de la derecha. Luego, tras los primeros éxitos aparentes en las cifras de paro y de crecimiento, ya se encargarán de imponer sucesivos pasos hacia el desmonte del estado del bienestar: privatizaciones de la salud y demás bocados apetitosos. Y entonces será la hora del palo.
Supongo que conocéis un escrito ejemplar de Julio Anguita renunciando a su pensión como ex-diputado porque “con la pensión como maestro ya se puede vivir suficientemente”. Carta que, a su tiempo, compararon algunos con los emolumentos que Aznar o Felipe González añaden a sus “modestas” pensiones de ex-presidentes. Y que a otros les mereció el comentario de que Anguita será un buen hombre “pero desfasado”. Sin percibir que diciendo eso echaban piedras a su propio tejado: porque reconocían que la honradez es algo desfasado en un sistema como el nuestro.
Como lo muestra la presencia de corruptos en todas las listas y que los partidos no reaccionen eliminándolos sino pretendiendo que los otros tienen más. Como lo demuestra la obscena negativa a reformar una ley electoral que les asegura la poltrona por muy enemigos que parezcan entre sí. Como lo demuestra también el bueno de E. Abidal que, tras una experiencia en que vio la muerte de cerca, comprende que en la vida hay cosas más humanas y más importantes que el dinero y vende sus coches para dar limosnas a enfermos y hospitales; pero no se da cuenta de que de este modo no hace más que agravar la crisis porque si todos hacen lo mismo, baja la venta de coches y nuestra economía no remonta. Que nuestro sistema sólo puede funcionar malgastando; y sólo sabe producir mucho a base de repartir muy poco.
Por eso vosotros habéis dicho muy bien que no sois anti-sistema sino alter-sistema. Mucho más cuando hemos visto cómo, pasado el primer terror que despertó la crisis, no se ha cumplido absolutamente nada de aquello de “refundar el capitalismo” que prometieron cuando les embargaba el pánico: ni supresión de paraísos fiscales, ni tasa Tobin… “¡Es que son cosas muy difíciles!”. Como si no fuera más difícil aún combatir al Sida cuando estalló y ni sabíamos lo que era. Pero claro: el sida podría afectarles también a ellos. Ahí tenéis al señor DSK y al FMI que levantan un escándalo por una (supuesta o real) violación de una camarera, cuando llevan años violando poblaciones enteras de países pobres sin escándalo de nadie.
Tengo suficientes años como para que estas palabras cobren cierto carácter de testamento. Permitidme pues sugerir algunos horizontes para vuestro trabajo futuro. En primer lugar, no aceptéis la palabra de nadie que no haya visto y palpado la crisis de cerca: que no conozca esos rostros tristes de niños hambrientos, ni la desesperación de las madres cuando oyen llorar de hambre al niño; que no haya visto la mirada baja del señor en paro crónico que no se atreve ni a levantar la vista porque se culpabiliza él de lo que pasa a su familia; a nadie que no haya puesto los pies con cierta asiduidad en lugares como la Mina de Barcelona, la Cañada real de Madrid y otros semejantes.
En segundo lugar dos consejos del Nuevo Testamento (al que no creo que conozcáis mucho, pero eso ahora importa menos): “La raíz de todos los males es la pasión por el dinero” (1 Tim 6,10): sabia constatación hecha hace veinte siglos y mucho más valiosa en la actual estructura económica. A esa observación añadía san Pablo que debéis “trabajar vuestra liberación con temor y temblor”: porque vais a tener no sólo muchos enemigos sino inevitables problemas o divisiones entre vosotros, y las típicas tentaciones de incoherencia propias de nuestra pasta humana. Pero sabéis ya que la única posible solución de nuestro mundo es lo que el mártir Ignacio Ellacuría llamaba “una civilización de la sobriedad compartida”. Porque por el camino que vamos se incuba un doble terrorismo (político y ecológico) que un día acabará con nosotros.
Gracias, ánimo y mucha paciencia.

José Ignacio González Faus
20.05.11

miércoles, 18 de mayo de 2011

EN KOINONIA

La lectura de algunos escritos del blog “del seminario” me está interpelando, está llamando a mi conciencia constantemente. Se dicen muchas cosas con sencillez y con profundidad. Con sensatez. La problemática social es tratada seriamente, nos urge a todos, y cada uno da respuesta a la misma desde su conciencia no sólo moral, sino también -y, muy importante, ontológica: ¿Quién soy? ¿Cuál es el sentido de lo humano? ¿Y del Kosmos?-.

Yo en lo último que escribí en mi blog apuntaba hacia una respuesta a lo social partiendo de una transformación del “yo”, hacia un silencio total de la mente. Creo que es lo que hizo Jesús de Nazaret. Nunca escribió nada, no encabezó ninguna revuelta popular, al contrario se opuso a ello, cuando en más de una ocasión lo quisieron hacer cabecilla=mesías, no creó ningún movimiento, ni siquiera el llamado: iglesia (lo reconocen teólogos católicos de la talla de Schillebeeckx). Sencillamente “pasó haciendo el bien”, dice Pedro. Comunicando su vida a los marginados. Amando a todos. Viviendo el Reino. Siendo consciente de sí mismo. Una tarea harto difícil, por eso quizás lo mataron. Murió abrazando en su amor -vida de unidad- a toda la creación. Cuando él murió todo estaba igual que antes, pero en el corazón de la humanidad había sembrado la semilla.

He leído a muchos místicos, -es un hecho, no una fanfarronada- pero quiero citar ahora a uno en concreto, uno de nuestros días, no católico, tampoco teísta, sin epítetos: Krishnamurti. Jesús de Nazaret tampoco los tuvo, sencillamente era consciente... nosotros le hemos puesto una infinitud de ellos. Estas son palabras de Krishnamurti:

“... ¿No es un hecho evidente que al relacionarme con los demás, lo que soy crea la sociedad y que sin una transformación radical en uno mismo no puede haber transformación en la función básica de la sociedad? Si buscamos un sistema que transforme la sociedad, simplemente estamos eludiendo un problema, porque ningún sistema puede transformar al hombre, todo lo contrario, el hombre siempre transforma el sistema, como lo demuestra la historia. Hasta que en la relación con los demás no me comprenda a mí mismo seguiré generando caos, desdicha, destrucción, temor, crueldad. Para comprenderse a uno mismo, el tiempo no es necesario, uno puede comprenderse (cum-prehendere: abrazar. No es un acto meramente racional, sino del hombre total) en este mismo instante, pero si dice: < Ya me comprenderé mañana> entonces seguirá actuando de forma destructiva y seguirá aportando caos y desdicha, porque en el momento en que uno dice está introduciendo el factor tiempo y, por consiguiente, queda atrapado en esa corriente de confusión y destrucción. La comprensión es ahora, no mañana, el mañana es para la mente perezosa, la mente que no tiene interés...

Si lo hacemos, el problema queda resuelto debido a que el “yo” deja de preocuparse de sí mismo, en ese momento uno está más allá de esa corriente de destrucción.”

Las actitudes de algunos compañeros me parecen realmente ejemplarizantes. No voy a nombrar a ninguno en concreto, omitiría necesariamente a otros, y quién soy yo...
Pero que no caigamos en un “pecado” muy propio de lo humano: “Que lo urgente nos haga perder de vista lo importante” ¿Nos suena? “Oportet et hoc facere et illud non omittere”.
La injusticia contra los marginados (no solamente la económica, sino también -y más aún- la cultural, la moral, la estética, la espiritual, la política, la terrible de la ausencia de sabiduría -no erudición-...) nos apremia, pero la metánoya ha de ser partiendo del corazón, del centro de nuestro “yo”. Sin ésta la injusticia permanecerá. Quizás Jesús conocía muy bien el corazón de los hombres cuando dijo, según el evangelio de Juan (12,8): “...porque a esos pobres los tendréis siempre con vosotros...”
He utilizado el término griego en el encabezamiento de este breve escrito, porque su significado va mucho más allá de lo que dice la palabra castellana: en comunión. Y para nosotros, caballeros de San Bartolomé, no tiene ningún secreto, aunque no seamos catedráticos (¡jubilados!) de clásicas como mi amigo Luis Charlo.


Un abrazo

José Antonio Carmona

martes, 17 de mayo de 2011

SALIR DEL DESENCANTO

Alguien me decía que mi último artículo debería haber terminado de forma más contundente. Me ponía el ejemplo del filósofo Stéphane Hessel, que a sus noventa y tres años ha sido capaz de dar un mensaje movilizador para animar a los jóvenes a ver su futuro con esperanza y reclamar su   participación real en la sociedad; una sociedad adormecida en la que mucha gente experimenta que lo está pasando mal, pero que no se atreve a denunciar a los culpables.
          Lleva razón quien me exige más. En la hora presente necesitamos emplear palabras “picudas” que no permitan espacios para la resignación, el desánimo o la apatía. No obstante, las aristas de esas palabras portadoras de duras verdades no deben provocar las chispas de la violencia ni herir más de lo necesario. Hay que abrir caminos al respeto y a la diversidad; aunar esfuerzos para participar en la vida pública porque a todos les afecta.
         Ante las Elecciones se detecta hastío hacia políticos que injustamente se les aplica a todos, sin salvar a muchos que toman la función política como servicio a la sociedad. Pero, hemos de afirmar con rotundidad que  parte del desencanto nace de la sensación bastante generalizada de que los políticos quieren gobernar al pueblo, sin el pueblo. Para mantenerse en el poder o para  conquistarlo recurrirán a lo que puedan para conseguirlo. Y tampoco en política todo vale.
          La corrupción nace como fruto del egoísmo y falta de control ciudadano. Por otra parte, lo que tendría que ser una verdadera vergüenza para los imputados, para una parte de la sociedad en vez de rechazo suscita envidia. Así, por un lado tenemos la idolatría del poder, con el que algunos cambian hasta el modo de andar; y, por otro, la idolatría de lo económico que en mutuo complot se  sostienen y complementan.
           Se dice que el poder corrompe, pero no todos los políticos son iguales y hay muchos con ética, profesionalidad y grandes deseos de servir. Ante unas elecciones es necesario decir que la alternancia y el cambio es signo de madurez de madurez democrática y el miedo es producto de dictaduras que amedrantan a sus súbditos para que no sean libres y dejen las cosas como a sus amos les interesa.
          Implicarse en lo social y en lo político o simplemente poder elegir a los mejores no es cosa fácil ya que la práctica nos demuestra que con nuestros votos se mercadea y se respeta poco la dirección o la libertad del voto, prostituyéndose así la esencia de la democracia. Sin embargo la misma Biblia nos justifica el poder político en un sencillo programa en el Salmo 72,12-13: “salvará al indigente que lo implora y al pobre que no tiene quien le ayude. Tendrá piedad del débil y del menesteroso y salvará las vidas de los pobres” Este programa dista mucho de promesas incumplidas.
          Una persona libre no debe dejarse influenciar por mensajes  envenenados: “todos son iguales” ”más vale malo conocido que bueno por conocer” “este me ha prometido colocar a mi hijo…” Si  queremos salir del desencanto y fortalecer la democracia, tendremos que huir del miedo y las amenazas de pérdidas de derechos del bienestar. Hay que exigir que los sacrificios no recaigan sobre los más débiles y obligación de ahondar en las desigualdades provocadas por reformas hechas a destiempo y mal, dejándose sin afrontar la educación, salidas laborales de la juventud, protección de la familia, cumplimiento del derecho al trabajo, fiscalización de sueldos abusivos de políticos y altos cargos. Abrir caminos para que la juventud se implique para salir del desencanto

                                    Juan de Dios Regordán Domínguez
                                     juandediosrd@hotmail.com.

lunes, 16 de mayo de 2011

EL GUARDIA DE LA MOTITO



Érase una vez un pueblo con sus calles, plazas, monumentos…y lo principal, sus buenas gentes que se agrupaban  en comunidades y  barrios.
El contacto entre los ciudadanos era poco frecuente, sólo, en ocasiones, algunos se veían en las reuniones donde se trataban asuntos que les interesaban. El porcentaje de asistencia a las asambleas era escaso y los acuerdos se tomaban por la mayoría de los concurrentes que representaban a la minoría de los comuneros.

 La comunidad real se congregaba en el supermercado, la carnecería, frutería...  allí si que se hablaba de los temas de actualidad del vecindario; la cita era diaria sin estar sujeta a un horario fijo u orden del día.

En la villa, periódicamente, cuando marcaba la ley, se emplazaba a los electores a participar en los comicios  para elegir democráticamente a sus gobernantes. El número de votantes dejaba mucho que desear a pesar de ser  obligación y  derecho de todos los mayores de edad.

Existían muchos conglomerados políticos, algunos con  nombres tan variopintos, como el NPI : Nuevo Partido Independiente, el TPN : Todo Para Nosotros, el BURRO : Burócratas Unidos Revolucionarios Obreros y así hasta un sin fin de organizaciones más o menos representativas de la población, de tal forma que entre sus emblemas y siglas, a veces, era difícil saber quienes estaban detrás de todas ellas, sobretodo porque de unos grandes grupos iniciales muy”comprometidos” con la ciudadanía, se había pasado a otros más pequeños que, como esporas, nacían de los anteriores, y poco tiempo después se coaligaban o fusionaban creando un mar de confusión entre el electorado. En algunas formaciones había una amalgama de individuos que habían militado en otras tendencias con idearios totalmente opuestos, desconcertando a propios y extraños por este proceder. Los partidos seguían las leyes de la naturaleza, nacer, crecer, reproducirse, dividirse, desaparecer y comenzar de nuevo el ciclo, fundamentalmente con las mismas personas.

Antes de las votaciones, los afiliados a las distintas ideologías pegaban carteles en paredes, fachadas y vallas publicitarias alquiladas  para tal uso, los dirigentes hacían proclamas en prensa, radio, televisión local y especialmente en los mítines que daban en  la plaza de toros o locales , en los que proponían todo lo bueno que iban a hacer si gobernaban: cambiarían la ciudad de arriba a bajo, construirían nuevos parques, remodelarían las plazas públicas y calles, frenarían la subida de impuestos, crearían puestos de trabajo para todos, elevarían las subvenciones a las asociaciones, multiplicarían los centros para la tercera edad…. en fin, sería prolijo enumerar los mil y un temas prometidos electoralmente que luego, cuando ganaban los comicios y ejercían el poder, escasamente realizaban y nunca los ejecutaban en su totalidad ya que, según decían, había que dejar asuntos pendientes para las  siguientes legislaturas.

En una de aquellas convocatorias llamó poderosamente la atención que en una nueva alineación, poco conocida, el P.U.P.A: Partido Unido Pueblo Arreglado, presentase un proyecto muy corto y bastante sugestivo, consistente en sólo dos puntos. El primero, la creación del “guardia de la motito”, funcionario que tendría por misión dar vueltas por la villa, anotando en una libreta todos los desperfectos que pudiera observar, que si una loseta rota, agujeros en las aceras o baches en la carretera, un árbol destrozado, los jardines sucios, las obras que no acababan nunca, los necesitados pidiendo en la vía pública… y así las distintas carencias que constatase en el municipio. Ese cuaderno se lo entregaría directamente al Alcalde quien se encargaría de distribuir las tareas a realizar entre las distintas concejalías del consistorio según las funciones encomendadas a cada una de ellas. En un tiempo prudencial el “guardia de la motito”, a la par de seguir con su labor diaria, visitaría lo reseñado días atrás y daría cuenta al Primer Edil de la situación que advirtiese: bien o mal arreglados los daños, solucionado o no el problema social  y ahí terminaba su ardua misión.

El segundo punto programático era la construcción de una estación de autobuses interurbanos, porque la ciudad daba una mala imagen y producía incomodidad  tanto a los turistas y como a los vecinos al tener como parada inicial y cochera para esos vehículos las distintas avenidas de la población. Todo el mundo se hallaba molesto y desconcertado por tanta diversidad de estacionamientos, y no saber  nunca, a ciencia cierta, el lugar donde debía tomar el autobús, además del peligro que conllevaba el tránsito de pasajeros, maletas y bolsos en medio de la vía pública. Era la comidilla que alentaba muchas de las tertulias donde se preguntaban cuando estaría solucionado ese asunto tan crucial para la convivencia y si el nuevo partido sería capaz de cumplir con lo prometido.

Llegó el día, se celebró el esperado sufragio municipal y sorprendentemente, los ciudadanos votaron mayoritariamente al P.U.P.A. pensando en la utilidad de sus planes y el convencimiento de su consecución. La experiencia fue enormemente positiva pues quedaron remediados para siempre dos problemas que había arrastrado el municipio desde tiempos inmemoriales. Esta forma de actuar  marcó la pauta para sucesivas consultas, ya que los políticos optaron por programas realistas menos extensos que los del pasado, pero que se llevaban a la práctica en su totalidad.



 Algeciras, 5 de Mayo 2011
Andrés Baquero Molina
baqueromolina@yahoo.es

Significado de las siglas políticas:
N.P.I  =  Nuevo Partido Independiente= Ni Puta Idea
T.P.N = Todo Para Nosotros = Tu P.. Madre (dislexia N x M)
B.U.R.R.O = Lo mismo, no hace falta explicación.
P.U.P.A.    = Que la gente vote, gane las elecciones y confíe
                      en " El Pupa" = el más desgraciado !!Tiene su
                       guasa¡¡

sábado, 7 de mayo de 2011

PROPIEDAD PRIVADA DE LOS PRIVADOS DE PROPIEDAD

De nefasto se puede calificar el sistema capitalista liberal si se tiene en cuenta que considera el provecho como motor esencial del progreso, la competencia como ley suprema de la economía, la propiedad privada de los medios de producción como un derecho absoluto, sin límites ni obligaciones sociales. Hay que defender la propiedad privada, pero en primer lugar la propiedad privada para los privados de propiedad.
          Precisamente suele suceder que quiénes más hablan y defienden el derecho a la propiedad privada son los que acaparan más riqueza, privando a las mayorías de la más mínima propiedad, incluso pagando salarios injustos y de hambre. Es de justicia reconocer que la propiedad privada no constituye para nadie un derecho privativo y absoluto. No existe razón alguna para preservar en uso exclusivo lo que supera la propia necesidad cuando a los demás les falta lo necesario para subsistir.
          Hablamos de un mundo mejor, de que otro mundo es posible, pero mientras es doloroso constatar cómo la tierra ofrece bondadosa todas sus riquezas y sus bienes a todos los seres humanos, aunque por desgracia esos bienes se quedan en manos de minorías que hacen a los demás cada día más pobres. Por consiguiente es urgente promover reformas de las estructuras económicas y de las políticas agrarias. El concepto compartir antes de caridad lleva la necesaria justicia. Tiene pleno sentido aquello de “que si por caridad se curan las heridas, por la justicia se evitan estas”.
          A pesar de la sensibilidad que aparece ante las graves desgracias, no bastan las limosnas ni las obras sociales de carácter asistencia, sino que urgen transformaciones por parte de los estados porque con la sola iniciativa individual y el simple juego de la competencia no son suficientes para conseguir y asegurar el éxito del desarrollo. No hay que arriesgarse a permitir a los ricos que aumenten todavía más sus riquezas nila potencia de los fuertes, tolerando así la miseria de los pobres.
          No son juegos de palabras, sino realidades hirientes. La economía de mercado está concentrando el capital cada vez en menos manos, acrecentando así las desigualdades, los ricos cada vez más ricos y lo pobres cada vez más pobres. Y todavía es más grave que la política esté sometida a la economía y sea ésta la que marca el ritmo y el control de las naciones.  
Aparece una nueva concepción de excluidos  del sistema. Antes los excluidos eran un potencial laboral y social, a la vez que un peligro para el sistema.
          Para el Neoliberalismo, los excluidos del sistema son un desecho; no hacen falta. No son productores ni consumidores con capacidad económica. El sistema sigue funcionando y creciendo excluyendo a continentes enteros. Se inoculan los valores del sistema: la competitividad, ser el número uno por encima de los otros. Surge así el síndrome del opositor. Como consecuencia se fomenta el individualismo y la insolidaridad. Al mismo tiempo aumenta la domesticación social: “ésto es lo que hay… lo tomas o lo dejas”
         En el Neoliberalismo cuando se habla de libertad, de flexibilidad, de racionalidad de mercado, de la felicidad del consumo, del bienestar.., detrás de los eufemismos hay una realidad de opresión, de control, de manipulación, de fatalismo y de naturalización de la desigualdad social y de la exclusión. Se pretende llegar a que la gente piense que es normal que unos ganen y otros pierdan sin que exista responsabilidad ética ni política. Se nos presenta el desafío de desenmascarar su lenguaje mostrando los frutos reales que produce. Y apostar por un modelo social diferente aunque sea luchar contra muros.            
                                                 Juan de Dios Regordán Domínguez
                                                  juandediosrd@hotmail.com         

Sortear la vejez y vivir la ancianidad

José Antonio Hernández Guerrero El comienzo de un nuevo año es –puede ser- otra nueva oportunidad para que re-novemos nuestr...